
Lo que tenés que saber:
- La UIA no logró incluir cláusulas de desarrollo nacional
- El súper-RIGI no exige contenido local exclusivo
- Proveedores nacionales compiten en desventaja de precio
- Fundar advierte que el súper-RIGI no genera empleo
En esta nota
El proyecto de ley del súper-RIGI, promovido por Javier Milei y Toto Caputo, enfrenta críticas por no incluir cláusulas que favorezcan a la industria nacional. La Unión Industrial Argentina (UIA) no logró que se especifique un contenido local exclusivo para acceder a los beneficios del régimen. Esto plantea un desafío para los fabricantes locales que ven cómo sus oportunidades se diluyen.
Sin cláusula de desarrollo: el riesgo
La UIA intentó, sin éxito, introducir una cláusula que obligue a las inversiones a tener al menos un 20% de bienes industriales de producción nacional. Sin embargo, el proyecto permite que ese porcentaje se cubra con servicios y obras, como sucedió en el proyecto cuprífero Vicuña en San Juan, donde se importaron módulos habitacionales desde China.
Además, los inversores solo deben contratar proveedores nacionales si estos cumplen con condiciones de mercado en términos de precio y calidad. Esto deja a las empresas locales en desventaja frente a importaciones más baratas, especialmente de países como China.
Competencia desigual para proveedores locales
El economista Guido Zack de Fundar explicó que la exigencia de igualdad de precio entre proveedores locales e importados es un obstáculo para la industria nacional. Propone que se permita un diferencial de precio a favor de los proveedores locales, decreciente en el tiempo, para fomentar su participación.
La falta de estas medidas en el proyecto actual podría limitar el desarrollo de proveedores locales y, en consecuencia, no generar un impacto significativo en la economía nacional.
Impacto limitado en el desarrollo económico
Según Fundar, el súper-RIGI no generará empleo ni tributación significativa. Las inversiones no están obligadas a liquidar divisas, lo que limita el ingreso de dólares al país. Además, el proyecto no fomenta el desarrollo de proveedores locales, reduciendo su efecto en la economía.
El enfoque del proyecto hacia sectores con escaso desarrollo local, como inteligencia artificial y biotecnología, podría no traducirse en beneficios económicos amplios sin un apoyo claro a la industria nacional.
Críticas y propuestas de mejora
La Fundación Mediterránea y otras organizaciones civiles critican el súper-RIGI por agregar distorsiones a la economía. Señalan que el proyecto beneficia desproporcionadamente a grandes inversores, debilitando la presión por reformas generales.
Proponen que se establezcan garantías que no impliquen concesiones ilimitadas, para fortalecer la economía en su conjunto y no solo a sectores específicos.
Evalúa cómo el súper-RIGI podría impactar en tu negocio y considera involucrarte en las discusiones para impulsar cambios que favorezcan a la industria nacional. Contactá a la UIA para conocer más sobre sus propuestas y cómo participar.



