
La Maratón de Buenos Aires fue el escenario de una llamativa disputa entre dos gigantes del calzado deportivo: Nike y Adidas. El 24 de agosto, mientras Adidas ejercía como patrocinador oficial, Nike realizó una campaña de guerrilla que sorprendió a los asistentes.
Con mensajes motivacionales y una fuerte presencia en la cartelería del circuito, Nike capturó la atención de los 27.500 corredores sin ser parte del evento oficialmente. Frases como No será fácil, pero será épico
adornaban puntos estratégicos, como las inmediaciones de la Facultad de Derecho de la UBA, generando gran visibilidad a costa de una inversión menor a la que realizaría un patrocinador tradicional.
Esta táctica, a pesar de su creatividad, ha suscitado debate sobre si se trata de una «genialidad de marketing» o una «estrategia desleal». Usuarios en redes sociales expresaron opiniones diversas, añadiendo un condimento más a esta férrea competencia por el liderazgo en el mercado.
¿Genialidad o deslealtad?
La presencia de Nike en la maratón, sin ser patrocinador oficial, plantea cuestiones sobre las normas y la ética en marketing deportivo. Mientras Adidas se enfocaba en su rol oficial, Nike consiguió aprovechar la exposición del evento generando una repercusión a gran escala.
El impacto de esta estrategia podría redefinir cómo las marcas grandes abordan su presencia en eventos deportivos. Lo sucedido realza la importancia de las estrategias disruptivas en un mercado competitivo. Se observa en el registro original de Instagram.




1 comentario en «Nike vs Adidas: la batalla por la Maratón de Buenos Aires»