
Lo que tenés que saber:
- 24.437 empresas cerraron desde diciembre de 2023
- 930 pymes desaparecen por mes en Argentina
- Capacidad industrial al 55%, similar a 2002
- Inversión pública cayó al 0,4% del PBI
En esta nota
Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, Argentina enfrenta una crisis sin precedentes en su sector empresarial. En poco más de dos años, 24.437 empresas han cerrado, lo que representa un promedio de 930 cierres mensuales. Este fenómeno supera incluso a la crisis económica de la pandemia, afectando principalmente a las pymes, que constituyen el corazón del tejido productivo nacional.
Impacto en las pymes: el sector más golpeado
Las pymes, especialmente aquellas con menos de 500 empleados, son las más afectadas. Explican más del 99% de los cierres empresariales recientes. Sectores como transporte, almacenamiento, comercio, y la industria manufacturera han visto una caída drástica. En particular, la industria del cuero, calzado, madera e indumentaria ha retrocedido hasta un 19%.
La capacidad instalada de la industria está en un alarmante 55%, un nivel no visto desde la crisis de 2002. La demanda interna insuficiente es citada por el 51,8% de los industriales como el principal obstáculo para aumentar la producción.
Geografía del cierre: dónde es más severo
La provincia de Buenos Aires lidera en términos absolutos la pérdida de empresas, seguida por Córdoba y Santa Fe. Relativamente, La Rioja, Catamarca y Chaco son las más afectadas. Neuquén es la excepción con saldo positivo, impulsado por la actividad en Vaca Muerta.
Este patrón refleja un crecimiento concentrado en áreas extractivas, mientras el resto del país ve una contracción de su trama productiva.
Razones detrás del cierre: una economía asfixiante
Las tasas de interés altas, el dólar bajo que favorece importaciones, y salarios en caída han asfixiado a las pymes. La obra pública, crucial para la construcción, ha sido recortada en un 80% en términos reales. Este entorno económico no favorece a las empresas locales que producen y emplean.
El costo del financiamiento sigue siendo un problema. La morosidad empresarial alcanzó el 3,1% en marzo de 2026, más del triple que el año anterior, complicando aún más la situación financiera de las pymes.
El ajuste y la inversión: impacto en el futuro
El ajuste fiscal ha reducido la inversión pública del 1,6% al 0,4% del PBI, el nivel más bajo en dos décadas. Esto limita la capacidad de las pymes para crecer y sostenerse en un mercado interno debilitado.
Mientras tanto, el RIGI ofrece estabilidad a megaproyectos sin exigir contraprestaciones, contrastando con las políticas de subsidios industriales en otros países.
Revisá tu estructura de costos y buscá alternativas de financiamiento. Explorá mercados externos para diversificar riesgos y sostener tu operación en este entorno desafiante.



