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Lo que tenés que saber:
- El 27 de junio es el Día Internacional de las PYMES, creado por Argentina en 2017.
- En 2026, el cierre de empresas supera niveles pandémicos, afectando la economía.
- La Ley de Emergencia MiPyME es clave para proteger 1,5 millones de empleos.
- Argentina lideró la creación del Día de las PYMES en la ONU en 2017.
En esta nota
Por Walter Petina, Empresario Nacional – Socio de ENAC
Día Internacional de las PYMES
Faltan pocas horas para que el calendario nos invite a conmemorar, este viernes 27 de junio, el Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas. Curiosamente, esta fecha fue una iniciativa impulsada globalmente por la propia diplomacia argentina ante las Naciones Unidas en 2017.
Reconocimiento global y realidad nacional
El mundo reconoce en las planillas y en los discursos de los organismos multilaterales que somos el motor del empleo, los guardianes del tejido social y los artífices de un crecimiento inclusivo. Sin embargo, cuando bajamos los ojos de las luces de la ONU y miramos la cruda realidad de nuestros parques industriales y talleres metalúrgicos en esta mitad de 2026, la distancia entre el reconocimiento internacional y la urgencia de nuestra realidad nacional se vuelve dolorosa.
Hipocresía técnica y desafíos
Celebar un «día internacional» sin consolidar una política de supervivencia nacional es un ejercicio de hipocresía técnica. Mientras los manuales de las Naciones Unidas nos hablan de integrarnos a las cadenas globales de valor, la transición hacia la sustentabilidad y dar saltos hacia la innovación tecnológica, en la Argentina real los empresarios nacionales estamos librando una batalla biológica por no extinguirnos.
Con estadísticas que demuestran que el cierre de empresas en el último período superó los niveles de la propia pandemia, el verdadero desafío de este año no es la «agenda del futuro», sino sostener la nómina salarial y evitar que se destruya el saber-hacer de nuestra gente ante el desplome del consumo y la apertura comercial abrupta.
Paradigma tecnocrático y acción legislativa
La encíclica Magnífica Humanitas nos advertía recientemente sobre los peligros del «paradigma tecnocrático»: esa mirada fría que prioriza el lucro ciego y la eficiencia fiscal por sobre la dignidad de las personas. Pretender que las PyMEs compitan en el mercado global mientras se las asfixia financieramente en el local es intentar construir la «Torre de Babel» de la eficiencia sobre las cenizas de nuestra propia industria.
El mejor homenaje que la dirigencia política puede hacerle a la producción nacional en su día internacional es pasar de la efeméride abstracta a la acción legislativa concreta. Es indispensable que los legisladores de ambas cámaras se reúnan de manera urgente para dar tratamiento ya a la Ley de Emergencia MiPyME, abriendo las puertas del debate político a la economía real.
El entramado productivo que sostiene el tejido social del país está al límite y no puede seguir esperando en la indefinición de las promesas globales. El momento de convocar a los bloques, dictaminar en comisión y actuar con coraje de cara a la Patria —y no solo para la foto del almanaque— es ahora.


