
Lo que tenés que saber:
- Reapertura tras 9 meses de inactividad
- Producción inicial de 50.000 litros diarios
- Reincorporación de 25-30 trabajadores
- Deuda post concursal de $8.458 millones
En esta nota
La Suipachense, una de las fábricas lácteas más emblemáticas de Argentina, ha reabierto sus puertas tras nueve meses de parálisis. Este hito marca un renacer para la planta y para las familias que dependen de su funcionamiento. Ahora, bajo la dirección del empresario Pablo Acsi, la planta inicia una nueva etapa de producción.
Nueva gestión y su impacto
La planta de La Suipachense ha sido arrendada a la Compañía Láctea Suipacha S.A., liderada por Pablo Acsi, exdirectivo de Parmalat. Esta decisión fue posible gracias a la autorización del Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, que permitió el uso de las instalaciones y marcas. Esta medida no solo garantiza la continuidad de la producción, sino que también asegura que los ingresos se destinen al pago de deudas acumuladas, que suman $8.458 millones en cheques rechazados.
La reapertura no solo representa un alivio para los trabajadores, sino que también revitaliza la economía local. La planta, que en su apogeo procesaba 250.000 litros diarios, ahora comienza con 50.000 litros, un 20% de su capacidad histórica. Este reinicio es un paso hacia la recuperación total.
Empleo y recuperación social
En esta primera fase, se reincorporarán entre 25 y 30 trabajadores, con la intención de aumentar la plantilla a medida que la producción crezca. Este retorno al trabajo es un impulso para la comunidad de Suipacha, que se ha visto afectada por la crisis económica derivada de la quiebra.
La reactivación de la planta no solo beneficia a los empleados directos, sino que también tiene un efecto dominó en la economía local. Los tambos que proveen leche a la planta, los servicios de transporte y las pymes de mantenimiento y logística verán un aumento en la demanda, dinamizando el mercado local.
Producción y futuro
El enfoque inicial de producción estará en leche entera, yogures y leche en polvo. Aunque el sector de quesos permanecerá inactivo por ahora, la planta tiene potencial para expandir sus líneas de producción conforme el mercado lo permita. Este enfoque gradual permite una adaptación al contexto económico actual, que es desafiante para la industria láctea en Argentina.
La reactivación de La Suipachense se da en un momento crítico para el sector, que ha visto caídas significativas, como la quiebra de SanCor. Sin embargo, Suipacha se perfila como un ejemplo de resiliencia, con la posibilidad de convertirse en un «hub» de producción láctea en el futuro cercano.
Impacto local y económico
La reapertura de la planta es una inyección de capital en la economía local. Los salarios de los trabajadores reactivan el consumo en comercios y servicios de Suipacha, fortaleciendo la economía del municipio. Esta circulación de dinero es crucial para una ciudad que depende en gran medida de la industria láctea.
Este renacer de La Suipachense también genera expectativas de que otros actores del mercado puedan interesarse en invertir en la región, atraídos por la infraestructura y el personal capacitado que la planta ofrece. Esta oportunidad de crecimiento y expansión es una luz de esperanza para una comunidad que ha enfrentado tiempos difíciles.
📄 Resumen para Pymes
La Suipachense reabre, impulsando la economía local y generando empleo. Producción inicial de 50.000 litros diarios.
Evalúa oportunidades de negocio en Suipacha. La reactivación de La Suipachense puede abrir puertas para nuevos proveedores y servicios en la región.



