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Lo que tenés que saber:
- El agro transfirió US$200.000 millones al Estado desde 2002
- Las retenciones afectan la competitividad de granos como la soja
- Trigo y maíz crecieron cuando sus DEX se fijaron en 0%
- Las bajas actuales de DEX son conservadoras, pero necesarias
En esta nota
Transferencia histórica del agro al Estado
Desde 2002, el agro argentino ha transferido unos US$200.000 millones al Estado a través de los Derechos de Exportación (DEX). Estas retenciones han sido un golpe significativo para la rentabilidad del sector, que no ha visto el retorno de estos fondos en mejoras en calidad de vida, seguridad o infraestructura en sus regiones.
El impacto de los DEX no solo se limita a la extracción de recursos financieros. También ha afectado la capacidad de inversión en tecnología y maquinaria, lo que ha limitado el potencial productivo del sector agrícola.
Competitividad en baja de la soja
La soja, principal generador de divisas del país, ha enfrentado un estancamiento en su producción. Esto se debe en parte a las altas alícuotas de los DEX, que actualmente se sitúan en 24%. La competencia internacional, especialmente con países como Brasil y Estados Unidos, ha intensificado la presión sobre los productores argentinos.
Estos países han implementado políticas que favorecen la expansión de biocombustibles, lo que ha permitido a sus productores de soja aumentar la competitividad en el mercado global.
Casos de éxito: trigo y maíz
Un ejemplo de cómo el alivio de los DEX puede beneficiar al agro se observa en los cultivos de trigo y maíz. Cuando las retenciones se redujeron a 0%, tanto la superficie sembrada como la producción de estos cultivos experimentaron un crecimiento significativo.
Este incremento demuestra que con incentivos adecuados, el sector agropecuario puede responder positivamente, aumentando la producción y la inversión en tecnología.
Baja de DEX: un paso necesario
Aunque las actuales reducciones de los DEX sean modestas, son un paso en la dirección correcta. El gobierno ha adoptado un enfoque cauteloso, prefiriendo evitar futuros aumentos impositivos imprevistos.
Para las pymes del sector agroindustrial, estas bajas, aunque conservadoras, ofrecen una oportunidad para planificar inversiones y mejorar la competitividad en el mercado internacional.
Evaluá cómo las bajas de DEX pueden beneficiar a tu negocio. Planificá inversiones en tecnología y maquinaria para aumentar la competitividad en el mercado. La historia muestra que con incentivos correctos, el agro responde.



