
Lo que tenés que saber:
- Resolución 3/2026 habilita control privado de semillas
- El INTA queda fuera del nuevo esquema de control
- Pymes agrícolas pierden acceso a desarrollo de semillas
- Nuevas medidas podrían aumentar exportaciones en USD 4.000 millones
En esta nota
El Gobierno implementó un nuevo protocolo para controlar el uso de semillas, que excluye al INTA y a las pymes del proceso. Este cambio, formalizado mediante la Resolución Conjunta 3/2026, busca proteger la propiedad intelectual en el agro, pero genera una concentración en el desarrollo de nuevas variedades patentadas. Las cámaras arbitrales y entidades privadas ahora controlarán el análisis de muestras, dejando de lado a las instituciones públicas.
Control privado y exclusión
El nuevo esquema permite que solo entidades privadas y cámaras arbitrales, con convenios específicos, realicen el control de semillas. Esto deja fuera al INTA y a otras instituciones públicas, limitando su capacidad de intervenir en el proceso de verificación de identidad varietal.
Este cambio impacta directamente en las pymes agrícolas, que solían apoyarse en estos organismos para el desarrollo e innovación. Ahora, deben depender de entidades privadas, lo que puede aumentar costos y limitar el acceso a nuevas tecnologías.
Impacto en las exportaciones
El Gobierno espera que la medida incremente las exportaciones en USD 4.000 millones anuales. La identificación genética de las variedades protegidas busca garantizar el cobro de regalías y proteger las inversiones en investigación.
Sin embargo, este enfoque también puede restringir el uso propio de semillas por parte de pequeños productores, quienes enfrentan mayores desafíos para competir en un mercado cada vez más controlado por grandes empresas.
Plazos y denuncias
Una vez emitido el certificado de análisis, el titular de la tecnología tiene 60 días para presentar una denuncia si detecta un uso no autorizado. Durante este tiempo, las muestras deben conservarse bajo resguardo, extendiéndose si se inicia un proceso judicial.
Este procedimiento busca aportar «solidez probatoria» en casos de infracción a la Ley de Semillas. Sin embargo, puede generar tensiones entre productores y obtentores, al aumentar la vigilancia sobre el uso de semillas.
Reestructuración del INTA
El cambio ocurre mientras el INTA atraviesa una reestructuración que reduce su capacidad en áreas de desarrollo tecnológico. Esto afecta su rol en la investigación agropecuaria, limitando su influencia en el mercado de semillas.
La exclusión del INTA del nuevo protocolo refuerza la dependencia del sector agrícola de entidades privadas, lo que podría impactar negativamente en la diversidad genética y en el acceso a tecnología para pequeños productores.
Analizá cómo este nuevo protocolo afecta a tu pyme y evaluá alternativas para adaptarte a los cambios en el mercado de semillas. Considerá alianzas con entidades privadas para asegurar el acceso a nuevas tecnologías.



