Soberanía - Soberanía Económica: La Nueva Batalla por la Independencia
Este 9 de julio, al conmemorar un nuevo aniversario de nuestra independencia, nos enfrentamos a una realidad alarmante: 30 mil empresas pymes han cerrado sus puertas. Este dato, relevado por Leo Bilanski, es un reflejo de la crisis que atraviesa nuestro país. La independencia política que celebramos hoy solo será completa cuando logremos una economía robusta y autosuficiente, que no dependa de corporaciones extranjeras ni de políticas que destruyan nuestras bases productivas.
Destrucción Pyme: Un Golpe a la Soberanía
En los últimos seis meses hemos sido testigos de un alarmante cierre de pymes: 10.000 empresas han dejado de existir, según datos del INDEC y la Secretaría de Trabajo de la Nación. Esto significa que estamos perdiendo 50 pymes por día, una tendencia que no solo amenaza nuestra economía, sino que también pone en riesgo nuestra independencia nacional. En lugar de fortalecer nuestras industrias y promover el desarrollo interno, se está pavimentando el camino hacia una nueva forma de colonialismo económico.
El Fantasma de la Corporatocracia
La influencia de las grandes corporaciones extranjeras en nuestra economía es innegable y cada vez más dominante. A través de monopolios y oligopolios, estas empresas no solo controlan las cadenas de valor, sino que también asfixian a las pymes locales. Según los registros de la ENAC, el cierre de empresas se acelera trimestre a trimestre: con 19,2 millones de personas viviendo en la pobreza, los números confirman que la verdadera independencia no puede lograrse mientras sigamos siendo rehenes de intereses foráneos.
Un Llamado a la Acción: Recuperar el Control
Los datos relevados por la ENAC muestran que el ritmo de cierre de pymes no cede. Frente a esa evidencia, propuestas como la creación de un sistema de créditos no bancarios para financiar a las pymes, la recuperación del salario digno y la participación activa de empresarios nacionales en políticas públicas se vuelven urgentes para revertir la situación. Solo así podremos aspirar a una soberanía económica real.
El Valor de las Pymes: Pilar de la Nación
Las pymes generan empleo, innovación y valor agregado; son el verdadero corazón de nuestra economía. Destruirlas es, en esencia, destruir la base del patrimonio nacional. Sin embargo, ningún espacio político —oficialismo ni oposición— ha dado señales concretas de priorizar su supervivencia. La dirigencia partidaria, en su conjunto, mira hacia otro lado mientras el tejido productivo se deshilacha.
Hoy, igual que en 1816, la independencia no será obra de los poderosos ni de los cómodos: será gesta de pocos, pero comprometidos con lo nacional. La historia demuestra que los grandes cambios los impulsan quienes anteponen la patria a los intereses sectoriales, de partido o de facción. La clase dirigente argentina, en su amplia mayoría, ha demostrado una vez más su falta de liderazgo y de patriotismo real. Por eso, la soberanía económica que este 9 de julio nos interpela no se proclama desde un palco: se construye desde abajo, con convicción, con trabajo y con la misma valentía que tuvieron los hombres y mujeres de Tucumán hace más de dos siglos.



