Imagen de La empresa apoyada por Arietto y Bullrich repartió $500 millones en cheques sin fondos
Reconquista S.A., la empresa santafesina que ganó notoriedad por su rol en el llamado “movimiento anti-bloqueo” impulsado junto a Florencia Arietto y Patricia Bullrich, enfrenta una grave crisis financiera y judicial. La firma es acusada de haber emitido cheques sin fondos por más de 500 millones de pesos, generando alarma entre proveedores, trabajadores y entidades financieras.
Con sede en la ciudad de Avellaneda, Reconquista S.A. había sido elevada como emblema del empresariado que enfrentaba los bloqueos sindicales en nombre de la “libertad de trabajo”. Su historia fue ampliamente difundida por el espacio de Juntos por el Cambio, y utilizada como ejemplo en conferencias y redes sociales por la ex ministra de Seguridad y su asesora.
Del símbolo anti-sindical al default empresario
Lejos de esa imagen de resiliencia empresarial, la empresa comenzó a acumular cheques rechazados por falta de fondos, que según denuncias judiciales ya superan los $500 millones. La situación financiera derivó en múltiples presentaciones por estafa, con un creciente número de damnificados que aseguran no haber recibido explicación ni propuesta de pago.
Los rechazos impactaron en toda la red de proveedores y actores del entramado pyme local, que reclaman una revisión urgente de los mecanismos de respaldo y fiscalización de operaciones de este tipo.
Repercusiones políticas en Juntos por el Cambio
El escándalo también salpica al frente opositor, donde tanto Bullrich como Arietto habían defendido públicamente a Reconquista S.A. como “víctima de la extorsión sindical”. El viraje de la narrativa —de empresa acosada a acusada de estafa— dejó expuesta una fragilidad política en el uso de ejemplos empresariales sin evaluar su consistencia económica real.
Hasta el momento, ni la ex ministra ni su asesora hicieron declaraciones sobre el caso, que ya es investigado por la Justicia.
Alerta en el ecosistema pyme
La situación reaviva el debate sobre el uso de cheques como medio de pago en las pymes argentinas, especialmente en contextos de alta informalidad y fragilidad financiera. “Cuando una empresa incumple de esta manera, desarma todo un circuito de confianza entre actores productivos”, advirtió un referente industrial santafesino.
El caso de Reconquista S.A. expone no solo los riesgos económicos de prácticas irresponsables, sino también el uso oportunista del relato empresarial en el juego político, según informó La Política Online.



