
Lo que tenés que saber:
- El salario mínimo actual es $357.800 mensuales
- Debería ser entre $1.509.000 y $1.838.000 para igualar 2001
- El poder de compra cayó 39,3% desde 2023
- El salario mínimo en 2011 era tres veces el actual
En esta nota
El salario mínimo, vital y móvil (SMVM) en Argentina está en su punto más bajo desde 2001. Un informe de la UBA y el Conicet revela que el poder adquisitivo actual es solo un tercio del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011. Con la inflación y la devaluación constantes, los trabajadores enfrentan un escenario económico cada vez más desafiante.
Historia del salario mínimo y su deterioro
El salario mínimo se estableció en 1964 con el objetivo de cubrir necesidades básicas para una familia tipo. En sus inicios, permitía acceder a bienes y servicios esenciales como alimentación, vivienda y transporte. Sin embargo, desde su pico en 2011, el poder de compra ha disminuido drásticamente.
El informe muestra que en abril de 2026, el salario mínimo es de $357.800 mensuales, pero para recuperar su poder adquisitivo debería situarse entre $1.509.000 y $1.838.000. Este deterioro no es nuevo y ha atravesado diferentes administraciones políticas.
Impacto en el mercado formal
La caída del salario mínimo no solo afecta a los trabajadores, sino también a las pymes que dependen de la demanda interna. La reducción del poder de compra limita el consumo, afectando la rentabilidad de los negocios que sirven al mercado local.
Desde noviembre de 2023, el salario mínimo acumuló una pérdida del 39,3%. La inflación y las políticas económicas han contribuido a este descenso, impactando directamente en la capacidad de compra de los consumidores.
Comparación con otros periodos
En 1964, el salario mínimo permitía adquirir 107 kilos de carne o pagar 2.333 boletos de colectivo. Hoy, esas cifras son inalcanzables. En 2011, el salario mínimo era tres veces mayor en términos reales que el de abril de 2026.
Estos datos reflejan un deterioro sostenido que se ha acelerado en los últimos años, afectando tanto a trabajadores como a empresarios que ven limitada su capacidad de inversión y expansión.
Perspectivas y recomendaciones para las pymes
Para las pymes, este contexto representa un desafío. La pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo significa menos dinero en el bolsillo del consumidor, reduciendo la demanda de bienes y servicios.
Es crucial que las pymes busquen estrategias para adaptarse a este entorno. Explorar mercados externos, diversificar productos y optimizar costos son algunas de las medidas que pueden ayudar a mitigar el impacto económico.
Reevaluá tu estrategia hoy mismo. Considerá ajustar precios, explorar nuevos mercados o innovar en productos para enfrentar este contexto económico desafiante.



