
La economista sostuvo que “la macro, la micro y la gobernabilidad van de la mano. No son agendas separadas. Las tenés que manejar al mismo tiempo. Si no, aparecen los problemas: la macro empieza a tener tensiones, sobre todo en la medida en que no tenés un programa financiero que te permita dejar de pagar al contado, y eso te mete presión. Y la verdad es que, mientras no tengas gobernabilidad —o no construyas un esquema de gobernabilidad, sobre todo después del resultado de la elección—, las dificultades para hacer las reformas que necesitás para apuntalar la micro se te alejan”.
“Todo esto en un contexto donde abriste la economía con un tipo de cambio atrasado y con una productividad sistémica muy deteriorada. Las reglas del juego siguen siendo las mismas en términos de déficit de infraestructura, estructura tributaria, estructura laboral, etcétera. Creo que el eje de la micro, si bien avanzó en una agenda de desregulación, todavía está muy incompleto para que las empresas puedan competir en un mundo que se está cerrando, con un tipo de cambio atrasado. Justamente con ese tipo de cambio, una de las movidas —quizás política, quizás económica— del equipo fue la liberación del cepo”.
“Creo que el péndulo es lo que más daño nos está haciendo. Venimos de un país que detonó el balance del Banco Central, producto de un abuso del financiamiento monetario, un uso de reservas que dejó por reservas negativas, un excedente de precios en la economía que la sociedad no demandaba, para lo cual tuvimos que poner controles de capitales, y como contracara a ese balance del Banco Central, teníamos una tasa de inflación que corría al 12% por mes, una enorme distorsión de precios colectivos, con tarifas de servicios públicos muy baratas, que no cubrían los costos, y cuyos costos se cubrían con subsidios. Del otro lado, había precios caros, producto de una economía que de alguna forma se había cerrado, en un contexto donde el dólar se había atrasado, y para sostener la demanda de precios, le habíamos puesto un cepo que generaba una brecha cardiaria muy alta. En ese contexto de brecha cambiaria alta, tasa de interés negativa”.
“Luego pasamos a un escenario exactamente opuesto, con tasas de interés extraordinariamente altas para transferir una demanda de pesos en una economía que sacó todos los controles de capital, sacó buena parte de los controles de capitales, que abrió la economía para inventar, bajar los precios de los bienes, subía los precios de las tarifas y terminó dando venta a los sectores productivos”.
Dal Poggetto resumió: “Si uno va para atrás en la historia, este péndulo es el que gobernó la economía argentina desde que yo tengo uso de razón, desde la previa del gobierno militar, ellos abren la economía luego en los 80s se la cierra, la volvimos a abrir en los 90, y la cerramos en los 2000, para volver a abrirla ahora. Y la verdad es que no es ni lo uno ni lo otro. En alguna medida vos requerís estabilizar, y estabilizar de alguna forma, yo lo simplifico, no se me da en este ángulo, digo, requiere manejar los 3 vértices de este péndulo. Y los 3 vértices son, un programa macro, que es lo que hizo Milei en la coyuntura que describí cuando arranqué, y cuando hablo de la microeconomía, hablo de dos en particular: un aumento en la productividad sistémica que te permite abrir una economía sin reventar a los sectores productivos, y la segunda es una consolidación fiscal sostenible que no esté basada únicamente en reventar los ingresos de la sociedad a las jubilaciones, a los salarios públicos y demás”.
“El tercer vértice es la gobernabilidad, y cuando uno habla de gobernabilidad habla de, uno, que no se prenda fuego a las calles frente a las decisiones de política económica, dos, que pasen por el Congreso las reformas que necesitan para asegurar que, de nuevo, la agenda micro y la agenda macro sean sostenibles en el tiempo y que la justicia no las anule, en un país federal donde el Senado está manejado básicamente por las distintas provincias. Y el último punto de la gobernabilidad es que se extienda el horizonte de las decisiones, que implica que las decisiones de política económica y fundamentalmente las que tienen que ver con el endeudamiento perduren a través de los gobiernos”.
“El populismo básicamente se ocupó de la micro y de la gobernabilidad. Que las empresas no quiebren y que la gente tenga trabajo. Pero para sostener el empleo y para sostener a las empresas, agudizan la distorsión de precios creativos con impacto en lo fiscal, me termina generando un abuso del financiamiento monetario que me termina rompiendo el vértice de arriba de la macro. Y cuando se rompe el vértice de la macro, finalmente la gente demanda un cambio y esa demanda de cambio paradójicamente viene con el que promete que puede amortiguar el shock apelando a la tarjeta de crédito. Y entonces vienen los gobiernos del otro lado. Vienen los gobiernos que se ocupan de la macro y de la gobernabilidad, se olvidan de la micro. Y para sostener la gobernabilidad, básicamente ocupándose de la macro, apelan al esquema de atraso cambiario, que al principio funciona pero luego empieza a dañar las empresas y empieza a dañar el empleo. En algún momento se erosiona la gobernabilidad. Cuando se erosiona la gobernabilidad, los capitales que entraban aprovechando el carry trade terminan saliendo. Bueno, ahí llegamos a donde estamos hoy por hoy”.
“Estamos en una sociedad donde el péndulo de las elecciones terminan siendo binarios. O sea, las elecciones no son a favor de, las elecciones son en contra de uno o en contra del otro”.
Dal Poggetto mencionó respecto al ajuste de precios relativos, que el sector textil se encuentra un 35% en términos reales por debajo del momento en que asumió Milei y un 15% por debajo del nivel de precios de equilibrio alcanzado por el gobierno de Macri en 2018 tras el ajuste fiscal y tarifario. La situación del sector textil es solo mejor que el electrónico en dicha comparación.
En cuanto al dólar actual de $1425, “es un tipo de cambio, uno podría decir, no es demasiado distinto que el que tenías en 2011, cuando Cristina ganó el 54% de los votos. La pregunta es ¿cuál es el tipo de cambio que me permite pagar la deuda del condado con la cuenta capital abierta? El tipo de cambio a la salida de la Convertibilidad es de 2900 a precios de hoy, un valor de overshooting, y el de principios de Milei es similar de 2300, pero que se erosionó rápido por la inflación”.
“Cuando me preguntan cuál va a ser el tipo de cambio en febrero, en marzo del año que viene, yo repregunto a los politólogos ¿y cuál es la gobernabilidad? ¿Cómo se arma la gobernabilidad después del resultado de la elección que vamos a tener el 23 de octubre? Si vos me decís cómo se arma la gobernabilidad y en qué medidas se basa la ayuda del gobierno americano respecto al sendero que tiene la Argentina para dar certeza sobre los pagos de la deuda. Si vos no me das certeza sobre los pagos de la deuda, el tipo de cambio es mucho mayor”.


