
Lo que tenés que saber:
- Nuevo control genético aplica a soja, trigo y algodón
- Muestras se analizan en acopios y puertos
- El costo operativo recae en semilleras
- Sistema podría aumentar exportaciones en u$s4.000 millones
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El Gobierno argentino ha lanzado un nuevo sistema de fiscalización de semillas, afectando directamente a productores y empresas obtentoras de variedades genéticas. La medida busca asegurar el pago de regalías y mejorar la productividad agrícola. Este cambio se centra en el control de identidad varietal a través de muestras tomadas en acopios y puertos.
Nuevo control genético: cómo funciona
El sistema toma como referencia el modelo Bolsatech, utilizado para detectar variedades específicas en la cadena de comercialización. Ahora se aplica a cultivos autógamos como soja, trigo y algodón. Los puntos de entrega de grano deben tomar muestras y realizar análisis de identidad varietal con métodos reconocidos por el INASE. Los resultados se envían al titular de la variedad y al productor.
Si se detecta el uso sin pago de regalías, el obtentor tiene 60 días para denunciar ante el INASE. La resolución refuerza el control en la cadena comercial, sin afectar retroactivamente a variedades ya inscriptas.
Impacto económico: costos y exportaciones
El costo operativo del sistema recae en las semilleras, aunque podría trasladarse a lo largo de la cadena productiva. El Gobierno estima que el control genético podría incrementar las exportaciones agrícolas en al menos u$s4.000 millones anuales, acercando a Argentina a la frontera tecnológica en producción agrícola.
El ministro Federico Sturzenegger argumenta que la falta de protección efectiva a la propiedad intelectual en semillas ha frenado el crecimiento de la productividad, comparando rendimientos con países como Brasil.
Reacciones del sector: apoyo y críticas
Las entidades rurales han mostrado reservas sobre la medida. Proponen una actualización de la Ley de Semillas que no fue considerada por el Gobierno. Sturzenegger acusa a las organizaciones de monopolizar el debate con otros temas como las retenciones, lo que generó respuestas de figuras clave del sector agropecuario.
Pablo Ginestet, de Confederaciones Rurales Argentinas, respondió en redes sociales, subrayando la importancia de discutir medidas que puedan incrementar la producción agrícola.
Antecedentes y presiones: reforma pendiente
El debate sobre la propiedad intelectual en semillas tiene una larga historia en Argentina. La Ley de Semillas vigente permite el uso propio, pero las empresas obtentoras reclaman un mercado informal que les impide cobrar regalías.
El Gobierno optó por la vía reglamentaria para fortalecer el control, descartando una reforma legislativa directa. La adhesión a UPOV 91 sigue siendo un objetivo futuro, aunque enfrenta resistencias en el Congreso y entre las organizaciones agrarias.
Evaluá cómo este nuevo sistema de control de semillas podría afectar tus costos operativos y planificá estrategias para adaptarte a los posibles cambios en la cadena de suministro.



