
Lo que tenés que saber:
- Bodegas Bianchi acordó un standstill para frenar cobros
- Deuda financiera de Bianchi supera los $17.000 millones
- La empresa acumula 196 cheques rechazados por $1.500 millones
- Principales acreedores: Banco Supervielle y Banco Macro
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Bodegas Bianchi, una de las firmas vitivinícolas más reconocidas de Mendoza, ha conseguido un importante respiro financiero. La empresa acordó un «standstill» con sus acreedores, lo que le permite suspender temporalmente los reclamos de cobro. Este acuerdo es clave para evitar caer en la ley de concursos y quiebras mientras se trabaja en una reestructuración integral de sus deudas.
El acuerdo con los acreedores
El «standstill» logrado por Bodegas Bianchi establece un período de negociación en el que las partes dialogarán para redefinir las condiciones de la deuda. Esto es parte de un plan más amplio para reorganizar sus pasivos, no solo con entidades financieras, sino también con proveedores. La intención es garantizar la continuidad operativa de la empresa en un contexto complicado para la industria vitivinícola.
La deuda que apremia
La situación financiera de Bodegas Bianchi es delicada. La empresa acumula una deuda financiera que supera los $17.000 millones. Según datos del Banco Central, en enero la compañía tenía 80 cheques rechazados por más de $1.012 millones. En la actualidad, la cifra ha escalado a 196 cheques por un total de $1.500 millones, lo que representa un aumento del 50% en los montos comprometidos.
Principales acreedores y sus montos
Entre los principales acreedores de Bodegas Bianchi se encuentran el Banco Supervielle, con aproximadamente $4.998 millones, y el Banco Macro, con $2.056 millones. Otras entidades importantes son el Banco Provincia, el ICBC, el Banco Comafi y el Banco Nación, todos con montos significativos que oscilan entre los $1.538 millones y $1.936 millones.
Estrategias para la reestructuración
Para enfrentar esta compleja situación, Bodegas Bianchi ha contratado asesores financieros y legales como Southern Cone Partners, EY, y el estudio Beccar Varela. Estos expertos están diseñando una estrategia para estabilizar la empresa y mejorar la administración de sus recursos. El objetivo es evitar la convocatoria de acreedores y proteger el valor del negocio.
Evalúe la situación financiera de su empresa y considere la posibilidad de negociar con acreedores para evitar problemas mayores. Reestructurar a tiempo puede garantizar la continuidad operativa.



