Imagen de Milei, Trump y la privatización más loca del mundo: ¿ajuste con deuda ajena?
Un remate controvertido con sabor geopolítico
El año arrancó con una privatización emblemática: IMPSA, empresa de Mendoza de alta complejidad tecnológica, pasó a manos del Industrial Acquisitions Fund LLC (IAF), grupo ligado al Partido Republicano y con acceso directo a la Casa Blanca. Se activó así la primera pieza de un plan mayor de desinversión estatal.
La estafa que expone al Estado y paraliza obras
A seis meses del remate, el Gobierno no transfirió un solo peso de los contratos comprometidos con IMPSA –por un valor total estimado en USD 15 millones–, financiados a través de organismos como la CNEA, Yacyretá y Defensa. El mayor impacto se registra en:
Más de 600 trabajadores, cobrando aguinaldos en cuatro cuotas, con proyectos estratégicos detenidos.
Central hidroeléctrica Yacyretá: mantenimiento de turbinas parado, afectando producción energética.
Proyecto CAREM-25: reactor nuclear local detenido.
Tanque Argentino Mediano: readecuación militar paralizada, pese a su presencia simbólica en desfiles presidenciales.
Alarma estadounidense y ajuste con promesas incumplidas
Desde Washington surgieron las primeras alertas hacia Trump por “esta situación muy rara”, reflejo del desconcierto ante los incumplimientos del Estado argentino tras promesas de reestructuración pactadas en enero.
El acuerdo original estipulaba una inyección de USD 27 millones por parte del comprador y un calendario claro de pagos estatales. Sin embargo, la cancelación total del cronograma dejó la planta operando con capital del fondo IAF, que aportó USD 13 millones para subsistir.
Privaticida vagabundo: el perfil de un Estado “motosierra”
La estrategia respondía a la urgencia de dólares fiscales, según el ministro Caputo. El objetivo: desarmar activos públicos para engrosar reservas, en una operación que ha dejado un saldo de caos operativo.
En paralelo, el Gobierno analiza nuevas privatizaciones: Nucleoeléctrica Argentina y los ferrocarriles de carga están bajo la lupa.
Entre divisas y parálisis, ¿quién pone el costo?
El caso IMPSA expone la cara más oscura de una privatización acelerada: ajuste brutal sin contrapartida, deuda sin fecha de pago y trabajadores abandonados sin soluciones a la vista. Mientras tanto, las señales desde el agro y los mercados reflejan tensión creciente.
Fuente: Página/12, “Milei, Trump y la privatización más loca del mundo”, 6 de julio de 2025



