
Este 2 de septiembre, Día de la Industria, encuentra al sector manufacturero en una situación crítica. Según el informe “La industria manufacturera durante el primer año y medio del gobierno de Milei”, la producción nacional atraviesa un retroceso marcado, acompañado de pérdida de empleo y cierres de plantas, en un contexto de apertura importadora sin planificación y de desfinanciamiento de políticas públicas destinadas a sostener a las PyMEs.
La industria manufacturera representa un tercio del PBI argentino, una quinta parte del empleo privado registrado, salarios 15% superiores al promedio y más de la mitad de la inversión privada en investigación y desarrollo. Sin embargo, en los últimos meses el sector enfrenta un deterioro acelerado que compromete su rol estratégico en la economía nacional.
Caída de la actividad y utilización de la capacidad instalada
En 2024 la industria registró una contracción interanual del 8,8%, mientras que en la primera mitad de 2025 acumula una nueva baja del 3,0% respecto del promedio del año anterior. El Índice de Producción Industrial del INDEC confirma esta tendencia, con un retroceso del 9,1% en junio frente al mismo mes de 2023.
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 58,8% en junio, 14,3 puntos menos que un año antes. Exceptuando la refinación de petróleo, todos los sectores industriales redujeron su actividad. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2025 se perdieron más de 39 mil empleos industriales y cerraron 1.482 fábricas.
Apertura indiscriminada e impacto en la producción nacional
El informe alerta sobre un fuerte aumento de las importaciones de bienes de consumo. En julio de 2025 alcanzaron los USD 959 millones, con un promedio mensual de USD 890 millones en lo que va del año, un 33,7% más que en 2023. Los incrementos más notorios se dieron en electrodomésticos, motos, alimentos, indumentaria y marroquinería, desplazando producción nacional y poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo.
Cierres y suspensiones en sectores clave
El proceso de apertura y caída de la demanda interna derivó en cierres y paradas de plantas metalúrgicas, textiles, químicas, papeleras y de materiales de construcción, reflejando un escenario de crisis industrial que golpea especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Un giro en la política pública: sesgo antiindustrial
Desde diciembre de 2023, el gobierno de Javier Milei avanzó en la derogación de la Ley de Compre Nacional y del PRODEPRO, redujo aranceles de importación, limitó el régimen antidumping y eliminó líneas de crédito productivo. Además, intervino organismos estratégicos como el INTI —con una reducción de más de 700 trabajadores—, desfinanció programas de innovación y cerró la Secretaría PyME.
El ajuste presupuestario impactó en áreas clave: INTA (-34,3%), INTI (-41,8%), Instituto Nacional de Semillas (-36,9%) y la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo (-76,7%), debilitando la capacidad del Estado para promover la innovación, la transferencia tecnológica y el desarrollo de proveedores locales.
En este Día de la Industria, el panorama refleja un retroceso profundo en el entramado productivo argentino, con consecuencias sociales y económicas que ponen en discusión el futuro del desarrollo industrial y la soberanía económica del país.



