
Lo que tenés que saber:
- Montos mínimos de retención no se actualizan desde 2019
- Retenciones de $60 a $160 generan cargas administrativas excesivas
- El índice de actualización no acompaña la inflación real
- Retenciones mínimas afectan a compras superiores a $13.333
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RG 830: qué es y por qué importa
La Resolución General 830/2000 regula el Régimen General de Retención del Impuesto a las Ganancias en Argentina. Dictada por la AFIP (actual ARCA), obliga a compradores o pagadores a retener un porcentaje al pagar a proveedores. Sin embargo, los montos mínimos de retención no se actualizan desde 2019, desfasando el sistema tributario.
Los contadores advierten que esta desactualización distorsiona el mercado, obligando a las empresas a cumplir con cargas administrativas por montos irrisorios. La última actualización significativa fue un incremento del 57% en agosto de 2019, pero quedó obsoleta frente a la inflación.
Montos irrisorios y su impacto en las empresas
Las retenciones mínimas actuales, de apenas $60 a $160, generan una carga administrativa innecesaria. Por ejemplo, para aplicar una retención de IVA de $60, una empresa debe emitir certificados y realizar declaraciones que no se justifican por el valor.
Para los exportadores, el piso de retención es de $400, lo que implica que cualquier factura superior a $1.905 ya obliga a retener. Esto se traduce en más papeleo y costos ocultos para las empresas, especialmente las pymes.
Actualizaciones insuficientes: la inflación supera los ajustes
Desde 2023, un anexo de montos se actualiza anualmente por ley, pero el índice usado no acompaña la inflación real. Esto deja a las empresas lidiando con valores que no reflejan la economía actual. El código 119, por ejemplo, introdujo cambios para profesionales liberales, pero su impacto fue limitado.
El régimen de retención para estos profesionales tiene un monto no sujeto a retención de $160.000, con una alícuota progresiva. Sin embargo, los valores siguen quedando rezagados frente a la inflación, impactando negativamente en la competitividad empresarial.
Consecuencias para las pymes: costos y burocracia
Las pymes son las más afectadas por esta desactualización. Deben afrontar costos administrativos por montos que han perdido relevancia económica. Además, el mínimo de $240 para no inscriptos y $10.000 para entidades exentas no se ajusta a la realidad actual, multiplicando el papeleo.
Para las pymes, cada peso cuenta. Tener que retener y declarar por montos irrelevantes no solo consume recursos, sino que también distrae de actividades más productivas. La necesidad de una actualización real y efectiva es urgente para aliviar la carga que enfrentan.
Evalúa la carga administrativa actual de tu empresa y considera un asesoramiento contable para optimizar el manejo de retenciones. Adaptarse a las normativas vigentes puede liberar recursos valiosos para tu negocio.



