
La relación entre Milei y Trump ha sido públicamente celebrada por el gobierno argentino. Sin embargo, la última medida del expresidente estadounidense dejó expuesta la fragilidad de esa alianza: se impusieron aranceles al acero y aluminio argentinos, afectando directamente a la industria nacional.
La consecuencia inmediata fue la suspensión de casi 1.000 trabajadores de Acindar, una de las principales siderúrgicas del país. Esto representa un golpe directo al sector productivo, que ya viene sufriendo por la apertura de importaciones, la caída del consumo y la recesión.
El regreso de los aranceles al acero y aluminio argentino no es nuevo. En 2018, Trump ya había aplicado una medida similar, que terminó afectando seriamente la competitividad del sector siderúrgico. En ese entonces, el gobierno argentino realizó gestiones diplomáticas para buscar excepciones, algo que hoy no parece estar en la agenda de Milei.
¿Qué implica este arancel?
Se encarece el acero argentino en el mercado estadounidense, afectando exportaciones y competitividad.
Empresas como Acindar se ven obligadas a frenar su producción, generando suspensiones y posibles despidos.
La falta de acción del gobierno pone en riesgo miles de puestos de trabajo y toda la cadena industrial.



