Imagen de El pacto de la UIA con el ajuste: complicidad, hipocresía y una industria golpeada
Una UIA que se arrodilla ante el ajuste de Milei. Desde la llegada de Javier Milei al poder, la industria nacional se convirtió en una de las grandes víctimas de su modelo de ajuste extremo. Caída del consumo, aumento de tarifas, apertura indiscriminada de importaciones y una recesión brutal golpean a las fábricas argentinas, especialmente a las pymes.
Sin embargo, en lugar de enfrentar el desmantelamiento del sector productivo, la UIA prefiere negociar con el gobierno y jugar el papel de aliada pasiva. Funes de Rioja y su círculo de empresarios privilegiados sostienen el discurso oficial, pidiendo una “nivelación de la cancha” en términos impositivos, pero sin cuestionar las políticas que están devastando la industria.
El doble discurso de Funes de Rioja y la UIA. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró en la última reunión con la UIA que habrá una reducción de impuestos. Pero, ¿Qué significa esto en la realidad?
Más beneficios para grandes empresas extranjeras y menos protección para la industria nacional.
Menos recursos para el Estado, lo que se traduce en recortes en infraestructura, financiamiento productivo y asistencia a pymes.
Una mayor brecha entre las grandes industrias protegidas y las pequeñas empresas que luchan por sobrevivir. Funes de Rioja exige bajar impuestos, pero calla sobre la destrucción del mercado interno. Mientras el consumo se derrumba, la UIA sigue negociando con un gobierno que ve a la industria nacional como un obstáculo y no como un motor de desarrollo.
Dólar: «La UIA no opina sobre el tema», dijo Funes de Rioja.
La realidad de la industria nacional según ENAC. El informe de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) revela la verdad que la UIA intenta ocultar:
El 79,4 % de las pymes industriales están en crisis o en caída.
El 43,6 % de los empresarios considera que la situación de su industria es mala o muy mala.
El sector más perjudicado del 2024 ha sido la industria manufacturera, con despidos y cierres en todo el país.
A pesar de estos datos demoledores, la UIA no toma ninguna postura crítica hacia el ajuste, limitándose a pedir beneficios para los grandes grupos empresarios mientras la industria nacional se desangra.
«Mientras la UIA negocia beneficios fiscales para los grandes industriales, las pymes cierran sus puertas. No hay defensa de la industria nacional sin un mercado interno fuerte» — Empresario nacional pyme.
Fuente: Letra P – Caputo promete bajar impuestos y la UIA presiona, La Política Online – Caputo desmiente pelea con Milei pero sigue tocado, ENAC – La industria, el sector más perjudicado del 2024



