
Lo que tenés que saber:
- Desde 2023, Argentina perdió 32.290 empleadores registrados
- En julio 2026, la cantidad de empresas cayó a 480.067
- La reducción es de 6,3% desde noviembre de 2023
- El empleo formal cayó 4,4% desde noviembre de 2023
En esta nota
Caída de empleadores registrados
La cantidad de empresas con trabajadores registrados en Argentina sigue en descenso. En julio de 2026, el número se redujo a 480.067 empleadores, el nivel más bajo desde 2007. Este retroceso se prolonga por 18 meses consecutivos, reflejando un estancamiento económico.
Desde noviembre de 2023, el país ha perdido 32.290 empleadores, una baja del 6,3%. Las pymes son las más afectadas, en un contexto donde sectores como hidrocarburos y minería muestran crecimiento.
Comparación con la pandemia
El retroceso desde noviembre de 2023 supera a la caída durante la pandemia de Covid-19. Entre febrero de 2020 y septiembre de 2021, se perdieron 21.405 empleadores, un 4,2% menos. La reciente disminución es más severa, complicando aún más el panorama para las pymes.
El actual declive no implica necesariamente cierres definitivos, ya que puede responder a reorganizaciones o cambios administrativos.
Empleo registrado en baja
El empleo registrado también presenta un descenso significativo. Desde noviembre de 2023, la cantidad de trabajadores formales disminuyó en 437.611 personas, un 4,4%. Este fenómeno afecta tanto al sector público como al privado.
En julio de 2026, se registraron 3.485 trabajadores menos que el mes anterior, consolidando una tendencia negativa para el mercado laboral.
Monotributistas en aumento
Contrario al empleo asalariado, el número de monotributistas creció en el primer semestre de 2026. Se sumaron 15.840 nuevos monotributistas, alcanzando un total de 2.206.788. Sin embargo, este aumento no compensa la pérdida de empleos formales.
La preferencia por el monotributo refleja las dificultades para mantener empleos asalariados y la necesidad de adaptarse a un mercado laboral en transformación.
Falta de creación de nuevas empresas
La debilidad en la creación de nuevas empresas agrava la situación. La tasa de apertura de firmas es insuficiente para contrarrestar las salidas del sistema. Factores como la devaluación y la reducción del gasto público en 2024 afectaron a la construcción y manufactura, impulsando el declive.
La caída del consumo y los costos operativos elevados también contribuyen a la crisis, obligando a algunas pymes a reconvertirse o cerrar.
💡 La recomendación de MundoEmpresarial.ar
Analizá la viabilidad de nuevas estrategias de negocio y evalúa oportunidades de reconversión para enfrentar la crisis actual.
Fuente: Ver nota original



