Empleo, Soja, empleo, soja
Lo que tenés que saber:
- 16.500 empresas cerraron en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe en dos años
- 79% de la producción de soja se concentra en estas tres provincias
- El Gran Rosario procesa 64% de la soja comercializada
- 8.912 firmas desaparecieron entre junio 2025 y junio 2026
En esta nota
Crecimiento de la soja en las provincias
Durante las últimas cinco campañas, 79% de la producción nacional de soja se concentró en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Estas provincias lideran la comercialización de soja, originando cerca del 80% del total. El Gran Rosario, en particular, se destaca como el principal polo de industrialización y salida al exterior.
El complejo sojero es el principal exportador del país, con una capacidad de crushing que supera el 80%. Sin embargo, este auge en la exportación no se traduce en una expansión del entramado productivo local, generando una dependencia económica de la exportación de bienes primarios.
Desmantelamiento industrial en las provincias
Entre junio de 2025 y junio de 2026, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe perdieron un total de 8.912 empresas empleadoras. Si ampliamos la mirada al periodo desde noviembre de 2023, la cifra asciende a 16.501 empresas cerradas.
Este fenómeno no se limita a pequeñas firmas. La pérdida de empresas en estas áreas afecta a industrias clave como la automotriz y la metalmecánica, que tradicionalmente han sido motores de la economía local.
Impacto económico de la soja
El Gran Rosario procesa el 64% de la soja comercializada, lo que representa unas 25,6 millones de toneladas por campaña. Esta actividad implica una demanda significativa de bienes y servicios, desde maquinaria hasta servicios portuarios.
A pesar del volumen de exportación, la economía local no ve un crecimiento proporcional en otras áreas. La falta de diversificación en la producción y la concentración en bienes primarios limita el desarrollo económico sostenible.
Políticas económicas y su efecto
El esquema económico actual, impulsado por el gobierno de Milei, favorece la exportación de productos primarios. Sin embargo, este enfoque no fomenta la expansión productiva ni el empleo formal. Las políticas complementarias no logran contrarrestar el cierre de empresas.
La dependencia de las exportaciones de soja sin un desarrollo industrial paralelo genera un desbalance económico. La falta de políticas que promuevan la industrialización y diversificación productiva agrava la situación.
💡 La recomendación de MundoEmpresarial.ar
Evaluá alternativas de diversificación productiva y analizá políticas de incentivo local para mitigar el impacto de los cierres empresariales.



