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Lo que tenés que saber:
- La actividad industrial cayó un 0,6% en julio
- La industria opera 3,4% por debajo de noviembre 2023
- Despachos de cemento bajaron un 4,6% mensual
- Consumo de energía eléctrica cayó un 3,5% mensual
En esta nota
Contracción industrial en julio
La Unión Industrial Argentina (UIA) reportó una caída del 0,6% en la actividad industrial durante julio. Este freno interrumpe dos meses consecutivos de recuperación que el sector había experimentado en mayo y junio. De confirmarse por el Indec, la industria estaría operando un 3,4% por debajo de los niveles de noviembre del 2023.
La demanda interna sigue siendo un problema, con una menor tracción desde la construcción y dentro del propio sector industrial. Esta situación amenaza con prolongar el estancamiento del sector.
Impacto en la construcción
El sector de la construcción, clave para la demanda industrial, también mostró signos de debilidad. Los despachos de cemento cayeron un 4,6% mensual, mientras que la venta de insumos, medida por el Índice Construya, bajó un 0,8%. Estas cifras reflejan un bajo dinamismo en la obra pública y privada.
El consumo de energía eléctrica por parte de grandes usuarios industriales también descendió un 3,5% mensual, lo que indica una menor actividad en el sector.
Sectores más afectados
La UIA identificó varios sectores como perdedores en este contexto, incluyendo la producción de materiales para la construcción, siderurgia, petroquímicos, caucho y plásticos. Estos sectores enfrentan no solo una baja demanda interna, sino también una mayor competencia de importaciones.
El sector textil, de confecciones y calzado, electrónicos y maquinaria también sufren caídas en la demanda final, complicando aún más la situación del sector fabril.
Demanda interna y sus desafíos
Según la consultora Orlando Ferreres y Asociados, la actividad industrial mostró una mejora del 0,7% interanual, pero una baja del 0,4% mensual. La dualidad entre sectores orientados al mercado externo y los debilitados por la baja demanda interna sigue siendo evidente.
La recuperación del consumo minorista, impulsada por una mejora en los ingresos de las familias, es crucial para un crecimiento más homogéneo de las manufacturas. Sin embargo, el ingreso disponible de los hogares continúa rezagado, limitando el potencial de recuperación sostenida.
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