
El Vaticano eligió al sucesor de Francisco. Tras dos días de cónclave, los cardenales eligieron como papa número 267 de la historia a Robert Prevost, que continúa la línea de una Iglesia cercana a los que menos tienen que empujó Bergoglio.
Prevost, que se llamará León XIV, es en efecto cercano a las ideas de Francisco y fue apoyado por el bloque progresista que lo asumió como propio. Bergoglio lo nombró cardenal y le dio un cargo importantísimo en el Vaticano, de manera que no es errado afirmar que de alguna manera lo ubicó en la grilla de posibles sucesores. Si bien es el primer pontífice estadounidense, tiene una mirada muy crítica de la política migratoria de Donald Trump.
Además, tiene un vínculo muy fuerte con Latinoamérica porque trabajó como misionero en Perú durante 25 años, con lo cual, conoce a la perfección el drama migratorio. De hecho, ya electo como Papa tuvo el gesto de hablar en español y saludó especialmente a la diócesis de Chiclayo de Perú, que condujo como obispo. Un gesto singular fue que no dijo ni una palabra en inglés.
Prevost nació en Chicago, con padre de Estados Unidos y madre española pero su estadía en Perú lo hizo nacionalizarse peruano, algo que los diarios peruanos en encargaron de remarcar y que despertó un entusiasmo en ese país.
En noviembre de 2014, Francisco lo nombró administrador apostólico de la diócesis peruana de Chiclayo, elevándolo a obispo. Desde ese momento fue escalando posiciones en la Iglesia peruana y de la región. En 2023 fue designado prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
Y en otra muestra de confianza, Francisco lo hizo miembro de siete dicasterios del Vaticano, así como en la Comisión para el Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano.
León XIV citó a Francisco en su discurso y defendió la lógica sindonal de la Iglesia, el perfil horizontal que promovió Bergoglio junto con la idea de una «Iglesia de puertas abiertas». A primera vista, lo que se observa es una continuidad a las ideas de su antecesor que entusiasma a los que buscan continuar con las reformas.
Sin embargo, el New York Times destacó que es bastante más conservador que Francisco en relación a los homosexuales y calificó su designación como un «equilibrio» entre los sectores conservadores y reformistas. Otra diferencia con Francisco fue sobre la posibilidad de ordenar a las mujeres. En una entrevista dijo que «clericalizar a las mujeres no necesariamente soluciona un problema, podría generar uno nuevo».
Sin embargo, el nombre que eligió sugiere que al menos en la mirada social es más progresista que conservador. El Papa León XIII fue un reformador social que abordó los problemas de la clase trabajadora y los necesitados. También promovió la idea de que la ciencia y la religión podían coexistir, abogó por la educación del clero y reestructuró la Ciudad del Vaticano para hacerla más eficiente. Publicó la encíclica «Rerum Novarum» en 1891, considerada el inicio de la Doctrina Social de la Iglesia, que aborda las relaciones entre capital y trabajo, y enfatiza la dignidad del trabajador.
Prevost de todas maneras tuvo fragmentos de solemnidad en sus palabras iniciales como gesto para contener a los sectores conservadores que no comulgan con sus ideas.
Su posición favorable a los migrantes lo ponen en tensión con la Casa Blanca. En la previa del conclave, Donald Trump hizo pública su preferencia por el Cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, que fue aupado por los conservadores. Otro punto de distancia con el líder republicano es relacionado con el cambio climático.
De todas formas, se espera que la relación entre León XIV y Estados Unidos sea buena. El país del norte es un importante aportante financiero del Vaticano y ostenta el cuarto lugar en cantidad de fieles en todo el mundo.
Prevost le ganó la pulseada a Pietro Parolin, que quiso ser el candidato de unidad de todos los sectores pero los leales a Francisco se alejaron porque uno de sus operadores deslizó críticas a las políticas de Bergoglio.
Se espera que León XIV tenga un perfil político importante. Como obispo, solía compartir publicaciones en redes sociales en contra de las deportaciones y críticas al vicepresidente J.D Vance quien en una entrevista afirmó que «primero se ama a la familia, después al vecino, luego a los ciudadanos y solo después al resto del mundo». «JD Vance está equivocado: Jesús no nos pide que clasifiquemos nuestro amor», respondió.
En Perú, un día después del indulto a Alberto Fujimori en 2017, dijo que el ex presidente peruano «debería pedir perdón a cada una de las víctimas de su gobierno, si lo que se busca es entrar en un proceso de reconciliación».
En 2023, decidió prolongar su estadía en Perú en medio de las protestas contra Dina Boluarte para repudiar la represión y defender las protestas. Al mismo tiempo ofrecerse como puente entre los manifestantes y el gobierno.



