
El Gobierno encabezó en Casa Rosada una reunión con la Unión Industrial Argentina (UIA), la Confederación General del Trabajo (CGT) y un grupo de gobernadores oficialistas que funcionó como plataforma para dar forma a un paquete de reformas estructurales ya esbozadas: reforma laboral, previsional y tributaria, enmarcadas en un plan de ajuste de largo aliento.
El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro del Interior, Guillermo Ferraro. Funcionarios y actores institucionales buscaron avanzar en acuerdos sobre puntos críticos del modelo económico del oficialismo, aunque las diferencias no fueron menores. La ausencia del presidente dejó en evidencia una nueva modalidad de gestión: el ajuste se discute con “rostro negociador”, pero sin abandonar su núcleo ideológico.
La reforma laboral como eje del ajuste
El Gobierno insistió en la necesidad de modificar el régimen laboral vigente, apuntando a flexibilizar contrataciones, eliminar penalizaciones por despido y habilitar regímenes especiales segmentados. El discurso se centró en “crear empleo joven y formal”, aunque sin propuestas concretas de incentivo productivo o protección de derechos.
La CGT expresó reservas, pero participó de la discusión. Sectores sindicales advirtieron que la recesión en curso y la pérdida de poder adquisitivo no permiten discutir reformas laborales “en abstracto”. Aun así, el diálogo se mantuvo, en parte por presión de los gobernadores, que buscan evitar conflictos gremiales en sus provincias.
Plan económico: ajuste sostenido, sin épica disruptiva
La reunión también incluyó la presentación de borradores de reformas previsionales –que incluirían un sistema mixto con mayor peso del ahorro individual– y una simplificación tributaria regresiva, orientada a la baja de impuestos a empresas sin compensación fiscal por el lado del gasto.
El mensaje del Gobierno fue claro: el ajuste continúa, pero ahora con canales institucionales de validación. No se abandonan las metas de déficit cero, reducción del gasto público y apertura económica, sino que se buscan consensos funcionales que eviten bloqueos parlamentarios.
Para la UIA, el encuentro sirvió como espacio de interlocución formal. Sin embargo, varios industriales manifestaron preocupación por la caída del consumo interno, la apertura de importaciones y la falta de crédito para sostener la producción.
Conclusión: sin Milei, pero con el ajuste intacto
La mesa ampliada en Casa Rosada no implicó un giro en el rumbo económico. La reforma laboral que impulsa el oficialismo es parte de un ajuste estructural sin anestesia, ahora con formato institucional y presencia de actores corporativos. La participación de la CGT y la UIA abre interrogantes sobre hasta qué punto se consolidará un nuevo pacto de gobernabilidad, o si se trata apenas de un momento táctico para descomprimir tensiones.
Fuentes
https://www.eldestapeweb.com/politica/casa-rosada/con-la-uia-cgt-aliados-y-sin-milei-el-gobierno-delinea-sus-proximas-reformas-2025624124342
https://www.pagina12.com.ar/730183-el-gobierno-sin-milei-arma-su-agenda-de-reformas-con-la-cgt-la
https://www.clarin.com/politica/el-gobierno-busca-pacto-sin-milei-ni-fecha-la-uia-la-cgt-y-los-gobernadores-en-la-rosada_0_3fTknmiXU8.html



