
El líder de La Bancaria va por la afiliación de 6.500 empleados de las fintech. El CEO del gigante de internet, Marcos Galperín, cree que el modelo sindical del siglo XX está agotado. La presión gremial choca contra la flexibilidad que exige la industria 4.0 para no tercerizar afuera.
Y un día se desató la guerra inevitable en el sector de las empresas de servicios financiero de base tecnológica (fintech): el gremio bancario y el CEO de la empresa más valiosa de Argentina desenfundaron sus espadas y ponen en el campo de batalla nada menos que unos 6.500 hoy y, potencialmente, cientos de miles, para los próximos años.
El ya histórico líder de La Bancaria, el mendocino Sergio Palazzo, fue claro en sus pretensiones: quiere los 6.500 empleados del sector fintech bajo su ala sindical. El hombre fuerte de MercadoLibre, Marcos Galperín, se lo tomó con calma y respondió con una humorada a través de las redes sociales.
¿Pero qué hay detrás de este duelo entre “el pueblo obrero bancario” y la patronal 4.0? Palazzo considera que los trabajadores del sector deben estar afiliados a su gremio ya que, de lo contrario, los bancos tradicionales que operan en el país correrían en desventaja contra gigantes del mundo financiero con menores exigencias por basar sus negocios en la virtualidad.
Galperín no está dispuesto a ceder un centímetro a las presiones sindicales. De hecho le marcó la cancha a Hugo Moyano cuando el líder de Camioneros quiso meter cuchara en el nuevo centro logístico de operaciones y despacho de pedidos de MercadoLibre en Buenos Aires. La empresa contrató a 80 empleados y homologó su convenio laboral ante el ministerio de Producción y Trabajo por fuera de Camioneros y dejó con las manos vacías al dirigente sindical.
Fuente: MDZ Online



